Inmunoterapia en cáncer: “pieza clave de la investigación y con una gran inversión”

Desde comienzos de siglo, los tratamientos con inmunoterapia han ido evolucionando hasta no ser tan caros y suponer la esperanza para muchas enfermedades oncológicas

La inmunoterapia sigue avanzando permitiendo un mejor abordaje del cáncer (Foto. Freepik)
27 septiembre 2021 | 13:00 h

Entre los oncólogos no hay duda: la inmunoterapia es el futuro y la esperanza de las enfermedades oncológicas. Desde el congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica, donde este año se destacó el potencial de la inmunoterapia como tratamiento de primera línea para tumores sólidos en estadios precoces, al encuentro ECO Cancer Immunotherapy Breakthroug, organizado por la Fundación ECO, donde los oncólogos coincidieron en que la inmunoterapia es una aliada clave en la lucha contra el cáncer.

 “La investigación en inmunoterapia, dentro de la investigación en cáncer, es una de las piezas claves de la lucha contra el cáncer, y que cuentan con una gran inversión”, señala para Consalud.es la Dra.Teresa Alonso, oncóloga médico del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Los tratamientos por inmunoterapia se dirigen a las proteínas implicadas en el ciclo inmunológico con el objetivo de estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Empezaron a usarse hace varias décadas y poco a poco van cogiendo peso con las terapias CAR-T, los anticuerpos monoclonales, vacunas contra el cáncer o terapias con virus oncolíticos.

Mientras que la quimioterapia puede atacar tanto a células buenas como tumorales porque “actúa sobre mecanismos de división celular para evitar la progresión”, la inmunoterapia va directamente a las células del sistema inmune

En general son terapias que provocan menos grados de toxicidad que otros tratamientos como la quimioterapia. Mientras que la quimio puede atacar tanto a células buenas como tumorales porque “actúa sobre mecanismos de división celular para evitar la progresión”, la inmunoterapia va directamente a las células del sistema inmune, por lo que se reduce la toxicidad. Aunque todavía existe un largo recorrido para reducir los efectos secundarios en los pacientes.

“Al principio, por ejemplo en el melanoma, utilizábamos fármacos destinado al interferón, pero dejaba a los pacientes en muy mal estado y con alto niveles de toxicidad”, destaca la Dra. Alonso. Es por ello que los estudios actuales buscan reducir esos efectos secundarios que incluso pueden ser graves y llevar a interrumpir permanentemente el tratamiento. “Los tratamientos actuales de inmunoterapias actúan sobre otras proteínas como las pd1, pld1 o cta4, con efectos secundarios menores y que se pueden administrar a mayor población”, incide la especialista del Ramón y Cajal.

La inmunoterapia se está estudiando para tumores como el melanoma, de pulmón, vejiga, riñón, cérvix o digestivos. Pero en ellos se han comprobado fuertes efectos secundarios que suponen un peligro para los pacientes. La investigación ha permitido descubrir que para los tratamientos aprobados actualmente “necesitamos que el ambiente del tumor sea inmunológico, con una serie de características que permitan estimular la respuesta inmune”.

“Es el futuro, el sistema inmune regula todo, si somos capaces de regular diferentes estrategias podremos avanzar en la atención a los enfermos oncológicos”

Sin embargo, no todos los tumores cumplen esos requisitos. ”En los cánceres que no tienen ese ambiente inmunológico las tasas de inmunidad contra la acción tumoral creada por el tratamiento no es la más indicada, existiendo en algunos casos una falta de células linfocitarias”. A eso se suma que en tumores fríos como el de próstata o alguno tipo de cáncer de mama no se consigue que funcionen.

Las investigaciones actuales buscan tratar los cánceres que como los fríos todavía no responden al tratamiento, reducir la toxicidad y evitar la resistencia de algunos tumores. Existen cánceres que responden a las terapias pero al paso del tiempo comienzan de nuevo a desarrollarse y progresar en vez de mantener su crecimiento bajo control.

Quedan muchos retos pero la inmunoterapia ha permitido cambiar la naturaleza de los tumores. “Hemos conseguido años de control del tumor, evitando que crezca, algo que con la quimioterapia imposible porque el tumor acababa progresando. Lo siguiente es centrarnos en aquellos cánceres que no responden, o aquellos que lo hacen pero al poco tiempo surgen resistencias”, manifiesta la Dra. Teresa Alonso. “Es el futuro, el sistema inmune regula todo, si somos capaces de regular diferentes estrategias podremos avanzar en la atención a los enfermos oncológicos”, concluye.

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