Potencia tu entrenamiento con una correcta respiración

Si se aprende a respirar y entrenamos la técnica, la sangre oxigenada llegará antes a nuestros órganos y músculos activos, lo que derivará en mejores resultados en nuestra actividad física diaria.

Un hombre practica deporte
JUANJO CARRILLO CÓRDOBA
29 marzo 2017 | 10:00 h

Con la llegada del buen tiempo, fruto del advenimiento de la primavera, son muchas las personas que abandonan el confort de sus hogares y deciden salir a las calles de su ciudad a practicar deporte al aire libre. De hecho, un estudio de la Universidad de Essex (Reino Unido), revela que los cinco primeros minutos de actividad física en entornos abiertos producen un aumento de autoestima y una mejora del ánimo, indistintamente del tipo de ejercicio que se lleve a cabo.

Un estudio revela que los cinco primeros minutos de actividad física al aire libre producen un aumento de la autoestima y una mejora del ánimo

No obstante, una gran parte de la población no sabe respirar correctamente mientras realiza una actividad física. Es importante saber que, cuando llevamos a cabo el proceso vital de la respiración, llenamos nuestros pulmones de oxígeno y expulsamos dióxido de carbono. Un procedimiento en el que se efectúa un intercambio gaseoso entre los alveolos y los glóbulos rojos. Por tanto, si se aprende a respirar y entrenamos la técnica, la sangre oxigenada llegará antes a nuestros órganos y músculos activos. Para mejorar el rendimiento físico y mantener una respiración adecuada en cada entrenamiento, aquí tienes algunos consejos.

RESPIRAR POR LA NARIZ

Como hemos comentado, el proceso de la respiración se divide en dos fases: la inhalación o toma de oxígeno y la exhalación o expulsión de dióxido de carbono. Ambos procedimientos se deben efectuar por las fosas nasales y no por la boca como acostumbra a realizar una gran parte de la población cuando practica deporte. El motivo es que la nariz posee una serie de vellos, cercanos a los orificios, que filtran el aire, lo humedecen y lo adecuan a la temperatura del cuerpo. Sin embargo, si este proceso se realiza por la boca, el aire va directo a los pulmones, sin purificar y con una temperatura inadecuada.

INSPIRACIONES CORTAS

Los expertos en el ámbito del deporte recomiendan hacer inspiraciones cortas y rápidas en las que se recoja poca cantidad de aire, y espiraciones largas vaciando, así, los pulmones de dióxido de carbono. Con este método se evita la hiperventilación y se retrasa el cansancio en la práctica de la actividad física.

HIGIENE NASAL ADECUADA

Mantener una higiene nasal adecuada ayuda a mejorar la respiración, lo que desemboca en un mejor rendimiento deportivo. El uso de un spray de microdifusión de solución de agua de mar es uno de los mejores hábitos para realizar la limpieza nasal diaria. Por ejemplo, la utilización del producto Sterimar mantiene la correcta humedad de las fosas nasales, ayuda a respirar mejor y evita la congestión que puede entorpecer un entrenamiento óptimo.

UTILIZAR EL DIAFRAGMA

Si se practica deporte es fundamental aprender a respirar utilizando el diafragma, es decir, la membrana que separa los pulmones del estómago. Con esta práctica se consigue que al inspirar se llene también la parte baja de los pulmones que empujan el diafragma hacia abajo. El objetivo esencial que se persigue es usar toda la capacidad pulmonar.

NO AGUANTAR LA RESPIRACIÓN

Por último, cuando se hace deporte no se debe aguantar la respiración. En situaciones de esfuerzos físicos prominentes, el cuerpo tiene la tendencia natural de mantener el aire. Sin embargo, este hecho deriva en una opresión en el tórax y un aumento de la presión sanguínea que impiden que la sangre vuelva rápidamente al corazón.


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