Radiografía de la situación actual y retos del Sistema Nacional de Salud británico tras el Brexit

La salida del Reino Unido de la Unión Europea ya es una realidad pero esto no ha supuesto un cambio para los importantes desafíos de su sistema sanitario.

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson (Foto. @BorisJohnson)

23 de junio de 2016. Europa se despertaba con una noticia a la que muy pocos fueron los que dieron crédito en ese momento: el sí a la salida de Reino Unido de la Unión Europea había ganado en las urnas británicos. De eso han pasado ya más de tres años y el camino hasta llegar a la actualidad ha sido, cuanto menos, tortuoso para todas las partes implicadas.

La fecha de salida del Reino Unido de la Unión Europa se ha pospuesto en tres ocasiones, la sociedad británica ha quedado dividida y el Brexit se ha llevado por delante a dos primeros ministros (David Cameron y Theresa May).

Pero este 31 de enero el Reino Unido dejará de ser, de forma oficial, miembro de la Unión Europea. Se inicia desde este día histórico un periodo de transición que se extenderá hasta finales de año en el que Londres y Bruselas negociarán cómo serán las relaciones entre el la UE y Reino Unido.

Muchas han sido las dudas y temores que se han generado en estos tres años y medio tanto a un lado como al otro de las negociaciones. Especialmente en los momentos en los que estas se han tensado hasta límites peligrosos que han amenazado en varias ocasiones con una salida abrupta y sin negociación alguna del Reino Unido.

Uno de los temas que más ha preocupado a los británicos ante esta situación es la Sanidad. El Sistema Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) no atraviesa su mejor momento y Boris Johnson, actual primer ministro británico, ha dejado claro que es una de sus prioridades y no se verá afectado por el Brexit.

Contempla la Ley de Financiación del Sistema Nacional de Salud que supondrá un incremento en la inversión en Sanidad entre 2023 y 2024 de 39.900 millones de euros. En el texto se recoge además su compromiso para hacer crecer la fuerza laboral del NHS, así como la creación de una nueva visa que asegurará que médicos, enfermeras y profesionales de la salud calificados tengan una entrada rápida al Reino Unido.

Este último punto ha sido uno de los más polémicos en relación al Brexit ya que una parte importante de los trabajadores del ámbito sanitario en Reino Unido está formado por profesionales procedentes de fuera de sus fronteras.

¿CUÁL ES EL ESTADO DE LA SALUD EN REINO UNIDO?

Para responder a esta pregunta ponemos el foco en el último informe elaborado por la OCDE y el European Observatory on Health Systems and Policies, que ha analizado el estado de la salud y el sistema sanitario del Reino Unido.

El informe comienza señalando que el Sistema Nacional de Salud británico ofrece buenos resultados en relación al nivel de gasto que se efectúa en salud y la escala de las desigualdades en ingresos.

Entre sus principales puntos positivos remarca la reducción en el tiempo medio de las estancias hospitalarias, así como el hecho de que la utilización de los servicio hospitalarios es un 25% inferior a la media reportada por la UE como consecuencia de mecanismos efectivos en Atención Primaria, aunque esto supone una limitación en términos de sobretensión del sistema.

Desglosando los datos del perfil sanitario del país para poner el foco en las líneas generales de la salud de los británicos, vemos que su esperanza de vida de se sitúa actualmente en los 81,3 años de media. Una cifra cuyo incremento se ha estancado en los últimos años debido a una desaceleración en las mejoras de la mortalidad en personas mayores.

La cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular continúan siendo las principales causas de muerte, aunque aumentan los fallecimientos como consecuencia del alzhéimer

La cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular continúan siendo las principales causas de muerte, aunque aumentan los fallecimientos como consecuencia del alzhéimer. Un dato interesante sobre el perfil sociosanitario de los británicos es la disparidad que existe como consecuencia de las desigualdades socioeconómicas. Por ejemplo, las personas con un alto nivel educativo pueden aspirar a vivir hasta cuatro años más que aquellos con un nivel más bajo.

Reino Unido puede presumir de tener la tasa de fumadores adultos más baja de la Unión Europea con un 17%. Se ha apreciado en los últimos años una reducción en el consumo de alcohol aunque se posiciona por encima de la media de países de la UE con personas que mayor volumen de alcohol ingieren.

Más de uno de cada cinco adultos tiene sobrepeso u obesidad.

LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA SANITARIO FRENTE AL BREXIT

En cuanto al funcionamiento estructural de su Sistema de Salud este se financia con impuestos generales y financieros. Reporta una buena protección de la ciudadanía proporcionando un acceso universal a un paquete integral de servicios gratuitos. El gasto sanitario es comparable al efectuado por otros países de la UE, aunque se encuentra por debajo de la cifra reportada por los países más ricos.

Desde el año 2008 sus presupuestos no han conseguido seguir el ritmo de la creciente demanda de servicios por lo que la fotografía actual es de un incremento de los tiempos de espera.

En la línea seguida por el resto de países de la UE, los servicios de salud se encuentran financiados principalmente con impuestos generales. En 2017 el 78,8% del gasto total en salud procedió de fuentes públicas. El seguro de salud voluntario juega un rol marginal y suplementario en el sistema representando el 3,1% del gasto total efectuado en salud.

A pesar de que en los últimos años se ha ido incrementando el número de médicos, el número de estos por cada 1.000 habitantes continúa siendo bajo: 2,8, mientras que la media de la UE si sitúa en el 3,6.

El número de enfermeras por cada 1.000 habitantes ha ido disminuyendo desde 2005 pasando de 9,2 a 7,8 en 2017 mientras que el promedio de la UE aumentó constantemente de 7,3 en 2005 a 8,5 en 2017.

El número de médicos por cada 1.000 habitantes continúa siendo bajo: 2,8, mientras que la media de la UE si sitúa en el 3,6

Unos datos que son parte del origen de la crisis que atraviesa el Sistema Nacional de Salud y que se ha agravado con el Brexit y la incertidumbre generada en estos más de tres años. En 2018 había 39.000 vacantes de enfermería sin cubrir en el país lo que supone más del 11% de la fuerza laboral de los profesionales de enfermería. El 80% de estas vacantes fue ocupado por personal temporal.

La respuesta del Gobierno ha sido incrementar las plazas de formación de enfermeras a partir de septiembre de 2018, aunque la cifra de admisión de los nuevos estudiantes de enfermería se ha mantenido estable en los últimos años.

Otro de los principales problemas sanitarios de Reino Unido es que el número de camas disponibles en hospitales es el segundo más bajo de la UE (por debajo de Suecia) con 2,5 por cada 1.000 habitantes en 2016. La media de la UE se sitúa en las 5 por cada 1.000 habitantes.

Uno de los aspectos que destaca el informe es el hecho de que la creciente demanda de Atención Hospitalaria en el país ha limitado de forma notable la capacidad del sistema para absorber posibles imprevistos.

UNA DÉCADA DE RECORTES

Los recortes en Sanidad se han convertido en la tónica a lo largo de la última década. El objetivo marcado por Johnson para reflotar la Sanidad británica pasa por la contratación de 50.000 enfermeros. De acuerdo a los últimos datos oficiales publicados por el NHS, actualmente existen alrededor de 100.000 vacantes de una plantilla total de 1,5 millones.

Entre 2017 y 2018 se han marchado de Reino Unido casi 5.000 enfermeros/as y matronas procedentes de la Unión Europea

Entre los profesionales que se necesitan destacan 40.000 enfermeros y enfermeras y más de 10.000 médicos.

Una situación a la que el Brexit y los salarios prácticamente congelados en la última década no han ayudado. Según las últimas cifras ofrecidas por el Consejo General de Enfermería (CGE), entre 2017 y 2018 se han marchado de Reino Unido casi 5.000 enfermeros/as y matronas procedentes de la Unión Europea. La organización recuerda que el 80% de los profesionales de Enfermería españoles que trabajan fuera del país lo hacen en Reino Unido.

El número de solicitudes de empleo procedentes de países de la UE descendió un 87% el pasado año. A pesar del éxodo, los españoles continúan siendo la mayor plantilla de enfermeros y enfermaras no británicos con un total de 3.370. Únicamente son superados por los profesionales sanitarios procedentes de Irlanda.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.