Radón y tabaco, mala combinación: “El riesgo de tener cáncer de pulmón se puede multiplicar por 40”

El recientemente aprobado Plan Nacional contra el Radón incluye varias acciones conjuntas con las campañas estatales de antitabaquismo y prevención del cáncer. Alberto Ruano Raviña, uno de sus principales valedores, nos habla sobre esto en detalle

Alberto Ruano Raviña, uno de los principales valedores del Plan Nacional contra el Radón (FOTO: Cedida a ConSalud.es)
19 marzo 2024 | 00:00 h

Finalmente, tras muchos -demasiados- años de espera, el Consejo de ministros aprobó el pasado 9 de enero el Plan Nacional contra el Radón, gas radioactivo que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), está relacionado con entre un 3 y un 14% de los casos de cáncer de pulmón en todo el mundo. Es, de hecho, la segunda causa después del tabaco, y cuando se unen el riesgo de padecer este tipo de cáncer se puede llegar a multiplicar por 35 o 40. Por eso, uno de los cinco ejes estratégicos del citado Plan detalla una serie de acciones conjuntas con campañas antitabaco y de prevención del cáncer para tratar de concienciar a la población.

El radón, señala el texto del Plan Nacional contra el Radón, está reconocido como agente cancerígeno humano de categoría 1, algo que, sumado al hecho de que muchos edificios actuales presentan concentraciones elevadas de este gas, “hace que la exposición al radón se considere como un problema para la salud pública”. Dichos efectos de la exposición al radón se encuentran “notablemente aumentados” en fumadores, “debido al efecto sinérgico de radón y tabaco”: “Hay abundante evidencia científica”.

Así lo explica también a ConSalud.es Alberto Ruano Raviña, experto en epidemiología ambiental, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Santiago de Compostela y una de las personas consultadas por el Ministerio de Sanidad para elaborar su Plan Nacional contra el Radón. “Aunque el radón es un factor de riesgo del cáncer de pulmón en sujetos que no han fumado nunca, sabemos que si una persona fuma o ha fumado y además tiene altos niveles de radón en su vivienda, el riesgo de padecer cáncer de pulmón va a aumentar”, confirma.

“El 4% de todos los tumores pulmonares que se producen en España están atribuidos a la exposición al radón, pero en determinadas comunidades aumenta hasta el 7%"

Y es que el radón no se da por igual en todos los lugares de España. Galicia, al ser una región muy rica en granito -el radón se forma a través de la descomposición de las rocas-, tiene nada más y nada menos que un 70% de su superficie afectada por la exposición. Le siguen Extremadura (47%), Madrid (36%), Canarias (19%) y Castilla y León (19%). “El 4% de todos los tumores pulmonares que se producen en España están atribuidos a la exposición al radón, pero en estas comunidades aumenta hasta el 7%”, alerta Ruano Raviña sobre un gas que se estima causante de 1.500 muertes anuales solo en nuestro país.

Así, como refleja el Plan Nacional contra el Radón, de las 1.313 muertes producidas en Galicia atribuibles a la exposición al radón -en una cantidad de 37 querelios por metro cúbico- y al tabaco, el 39,09% se dieron en personas expuestas y fumadoras. El 31,28%, en expuestas y exfumadoras, y solo el 6,66% en no expuestas y no fumadoras. En el caso de los expuestos a cantidades de radón de 148 querelios por metro cúbico, el porcentaje de mortalidad más alto (38,78%) se dio en las personas no expuestas y exfumadoras, seguidas de las no expuestas y fumadoras (27,93%) y de las expuestas y fumadoras (15,41%).

De igual manera, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (US EPA, por sus siglas en inglés), al nivel de radón de 148 querelios por metro cúbico, el riesgo de inducir cáncer en no fumadores es de 7 sobre 1000, comparado con 62 sobre 1000 en fumadores. “El efecto de la exposición tanto al radón como al tabaco no llega a ser multiplicativo, pero sí submultiplicativo. Y esto es más importante que el efecto aditivo”, indica el experto, quien recuerda que, a partir de este mes de junio, será obligatorio medir el radón en puestos de trabajo situados en zona de riesgo. Concretamente, en municipios de tipo dos, “que son un número muy elevado”.

COMUNICAR Y CONCIENCIAR, UNA FÓRMULA QUE HA FUNCIONADO EN OTROS PAÍSES

Todo ello para tratar de igualarse a la normativa europea, que marca un máximo 300 querelios -unidad de radioactividad- por metro cúbico. Sin embargo, frenar ese aumento del riesgo por la exposición al tabaco es algo que al final depende de cada persona… aunque, como se mencionaba al comienzo del artículo, el Plan Nacional contra el Radón también incluye una serie de acciones enfocadas a ello. En concreto, estas se encuentran encuadradas en el último de los cinco ejes del Plan, dedicado, precisamente, a la ‘Comunicación y concienciación’.

Son, en concreto, estrategias de comunicación para aumentar la concienciación pública e informar sobre los riesgos del radón, también en su relación con el tabaco. Hacer un diagnóstico sobre la percepción pública del radón en España, elaborar folletos y vídeos informativos, desarrollar sistemas de comunicación y campañas en redes sociales, organizar jornadas divulgativas… y realizar acciones conjuntas con las campañas estatales sobre el antitabaquismo -como el también recientemente ultimado Plan Nacional Antitabaco- y la prevención del cáncer.

“Es muy importante la concienciación a través de distintos actores, porque la solución tiene que ser multidisciplinar"

Dejar de fumar es difícil, pero si al mensaje le sumas el hecho de la concentración de radón en las viviendas, puede ser más interesante”, apunta Ruano Raviña, quien no obstante indica que sí que hay países que han conseguido que algunos ciudadanos dejen de fumar. “También es clave que sepan del riesgo que entraña para la salud, especialmente en zonas de elevada exposición, los profesionales sanitarios, que van desde médicos de Atención Primaria hasta neumólogos y oncólogos, sin olvidar el papel que juegan los técnicos de prevención de riesgos laborales”, añade.

“Es muy importante la concienciación a través de distintos actores, porque la solución tiene que ser multidisciplinar. Líderes de opinión, ministerios, entidades con competencias en vivienda, ayuntamientos, arquitectos… “, insiste el experto, miembro también de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica). Todas estas estrategias y actuaciones que refleja el Plan Nacional contra el Radón deberán ser llevadas a cabo por las administraciones durante los próximos cinco años.

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