Salud mental: la respuesta de los organismos públicos, insuficiente

Los trastornos mentales que ya son comunes, como la depresión y la ansiedad, aumentaron un 25% durante el primer año de la pandemia, sumándose a los más de mil millones de personas que ya los sufren

Psicólogo pasando consulta (Foto: Freepik)
29 agosto 2022 | 17:45 h

A medida que el mundo vive con los efectos de largo alcance de la pandemia de COVID-19, en el día a día, tenemos que convivir con múltiples determinantes individuales, sociales y estructurales que puden hacer que nuestra salud mental se tambalee.

El abuso de sustancias; la exposición a circunstancias sociales, económicas, geopolíticas y ambientales desfavorables, como la pobreza, la violencia, la desigualdad y la degradación del medio ambiente, también son factores que aumentan el riesgo de sufrir afecciones de salud mental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva promoviendo desde hace años una ambiciosa transformación de las actitudes, acciones y enfoques para promover y proteger la salud mental, así como para proporcionar cuidados y atención a quienes lo necesitan y que además, necesitará la participación de todos los países.

"Los sistemas de salud aún no han respondido adecuadamente a las necesidades de las personas que padecen trastornos mentales, y no cuentan con los recursos necesarios para ello"

Las cifras cada vez son más alarmantes. Las tasas de trastornos que ya son comunes, como la depresión y la ansiedad, aumentaron un 25% durante el primer año de la pandemia, sumándose a los más mil millones de personas que ya sufren algún trastorno mental.

Las últimas cifras publicadas, el 14% de los adolescentes del mundo que vivían con un trastorno mental, el suicidio representó más de 1 de cada 100 muertes y en el 58% de los mismos ocurrieron antes de los 50 años. Los trastornos mentales son la principal causa de discapacidad.

Aunque existen opciones eficaces de prevención y tratamiento, la mayoría de las personas que padecen trastornos mentales no tienen acceso a una atención efectiva. Además, muchos sufren estigma, discriminación y violaciones de los derechos humanos.

"La mayoría de las sociedades y la mayoría de los sistemas sociales y de salud descuidan la salud mental y no le prestan la atención y el apoyo que las personas necesitan y merecen"

“Los trastornos mentales son muy comunes en todos los países del mundo. La mayoría de las sociedades y la mayoría de los sistemas sociales y de salud descuidan la salud mental y no le prestan la atención y el apoyo que las personas necesitan y merecen. El resultado es que millones de personas en todo el mundo sufren en silencio, son víctimas de violaciones de los derechos humanos o se ven afectadas negativamente en su vida cotidiana”, aseguraba Dévora Késtel, Directora del Departamento de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la OMS, en el informe mundial sobre salud mental publicado este año por el organismo de Naciones Unidas.

En este contexto un trastorno mental se caracteriza por una alteración clínicamente significativa de la cognición, la regulación de las emociones o el comportamiento de un individuo. Por lo general va asociado a angustia o a discapacidad funcional en otras áreas importantes. Los trastornos mentales son diferentes entre ellos, con sintomatología y tratamiento específicos. A continuación vamos a repasar cuáles son los trastornos mentales en los que la OMS incide más en su prevención.

TRASTORNO DE ANSIEDAD

301 millones de personas en todo el mundo sufren un trastorno de ansiedad, entre ellos 58 millones de niños y adolescentes. Los trastornos de ansiedad se caracterizan por un miedo y una preocupación excesivos y por trastornos del comportamiento conexos. Los síntomas son lo suficientemente graves como para provocar una angustia o una discapacidad funcional importante, aunque existe un tratamiento psicológico eficaz, y dependiendo de la edad y la gravedad, también se puede considerar la medicación.

DEPRESIÓN

Más de 280 millones de personas padecen depresión, entre ellos 23 millones de niños y adolescentes. La depresión es distinta de las alteraciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. En un episodio depresivo, la persona experimenta un estado de ánimo deprimido (tristeza, irritabilidad, sensación de vacío) o una pérdida del disfrute o del interés en actividades, la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas.

Según la OMS, “las personas que padecen depresión tienen un mayor riesgo de cometer suicidio”. Pese a esto, existe un tratamiento psicológico eficaz, y dependiendo de la gravedad, también se puede considerar la medicación.

TRASTORNO BIPOLAR

Los últimos datos, cifran que 40 millones de personas padecían trastorno bipolar. Las personas afectadas experimentan episodios depresivos alternados con períodos de síntomas maníacos. Existen opciones terapéuticas eficaces, como psicoeducación, reducción del estrés y fortalecimiento del funcionamiento social y medicación.

ESQUIZOFRENIA

A escala mundial, la esquizofrenia afecta a unos 24 millones de personas, es decir, a una de cada 300 personas. Quienes padecen esquizofrenia tienen una esperanza de vida de 10 a 20 años por debajo de la de la población general.

Las personas que padecen esquizofrenia pueden ver entorpecidas de forma persistente sus capacidades cognitivas. Pero, existen diversas opciones terapéuticas eficaces, entre las que se cuentan la medicación, la psicoeducación, las intervenciones familiares y la rehabilitación psicosocial.

TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO

Lostrastornos de la conducta alimentaria (TCA) constituyen una serie de problemas psicológicos con origen en las características personales del individuo, capacidad de regulación emocional, autoconcepto, entorno familiar y social. Son problemas que van más allá de “adelgazar” y que afectan al menos al 13% de los jóvenes entre 10 y 19 años, es decir, 3 millones de personas en todo el mundo. En general, son 14 millones de personas.

Los trastornos alimentarios, como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, se caracterizan por alteraciones en la alimentación y preocupación por los alimentos, así como por problemas notables de peso corporal y forma.

TRASTORNOS DE COMPORTAMIENTO DISRUPTIVO Y DISOCIAL

Según los últimos datos, 40 millones de personas, incluidos niños y adolescentes, sufrían un trastorno de comportamiento disocial. Se caracterizan por problemas de comportamiento persistentes, como comportamientos persistentemente desafiantes o desobedientes que violan de manera permanente los derechos básicos de los demás o las principales normas, reglas o leyes sociales apropiadas para la edad.

Existen tratamientos psicológicos eficaces, que suelen involucrar a padres, cuidadores y maestros, y también la resolución de problemas cognitivos o la capacitación en habilidades sociales.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

El informe de la OMS explica que, “los sistemas de salud aún no han respondido adecuadamente a las necesidades de las personas que padecen trastornos mentales, y no cuentan con los recursos necesarios para ello. Hay una divergencia considerable en todo el mundo entre la necesidad de tratamiento y su prestación, que, cuando se da, suele ser de mala calidad. Por ejemplo, solo un tercio de las que sufren depresión reciben atención sanitaria de la salud mental en el ámbito del sistema de salud formal”.

"La mayoría de las sociedades y la mayoría de los sistemas sociales y de salud descuidan la salud mental y no le prestan la atención y el apoyo que las personas necesitan y merecen"

Por eso, todos los Estados Miembros de la OMS se han comprometido a aplicar el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030, cuyo objetivo es mejorar la salud mental por medio de un liderazgo y una gobernanza más eficaces, la prestación de una atención completa, integrada y adaptada a las necesidades en un marco comunitario, la aplicación de estrategias de promoción y prevención, y el fortalecimiento de los sistemas de información, los datos científicos y las investigaciones.

España, ya ha puesto en marcha este mismo año el Plan de Acción de Salud Mental (2022-2024) con el objetivo de contribuir a la mejora de la salud mental de forma que permita afrontar los efectos de la crisis sanitaria y social generada por la pandemia del COVID-19 y los efectos de otros factores de distinta índole que afectan a la salud mental en la actualidad.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.