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Nuevo sensor portátil con IA que mejora el monitoreo de secuelas de ictus con un 96 % de precisión

El ictus es una condición grave cuyos efectos requieren de una evaluación exhaustiva, por lo que desarrollar nuevas herramientas que faciliten este trabajo es fundamental

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Bahía Flash |
  • Nuevo sensor portátil con IA para el monitoreo de ictus (Foto. Canva)

El accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como ictus, es una condición grave que ocurre cuando los vasos sanguíneos del cerebro se obstruyen o se rompen, poniendo en riesgo la vida y causando secuelas duraderas, como dificultad para tragar (disfagia) y alteraciones en el habla (disartria). Siendo la segunda causa principal de muerte en el mundo, el ACV conlleva complicaciones significativas y una alta probabilidad de recurrencia, incluso tras recibir tratamiento.

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Habitualmente, los efectos del ictus se evalúan mediante exámenes directos realizados por profesionales de la salud en entornos hospitalarios, lo que dificulta un monitoreo continuo de los cambios en la vida diaria de los pacientes. Ante este desafío, un equipo internacional de investigadores ha desarrollado un innovador sistema de sensores portátiles que permite rastrear en tiempo real las secuelas del ACV, facilitando una gestión más eficaz de la recuperación.

Un equipo de investigación de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang (POSTECH, en Corea del Sur), en colaboración con el Instituto de Lucerna (Vitznau, Suiza), ha desarrollado un innovador sistema de sensores cutáneos para el monitoreo continuo de las secuelas del ACV. Este sistema incluye un sensor flexible de vibración (STVS) que se adhiere al cuello, asegurando una detección precisa de señales relacionadas con el habla, la deglución y la tos, sin interferencias del ruido ambiental.

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Su diseño ondulado le permite adaptarse naturalmente a la piel y mantener una adhesión firme, incluso durante actividades físicas como caminar o correr, garantizando una recopilación constante de datos. Los experimentos demostraron que este sensor mejora más de tres veces la relación señal-ruido (SNR) en comparación con otros dispositivos portátiles disponibles.

"Hemos propuesto un nuevo paradigma para el seguimiento de las secuelas de los accidentes cerebrovasculares en la vida diaria"

El equipo de investigación también desarrolló un modelo de clasificación basado en inteligencia artificial (IA) para analizar automáticamente los datos recopilados por el sensor. Este sistema permite identificar y diferenciar con precisión actividades relacionadas con el ictus, como tragar, toser, hablar y carraspear, sin requerir la intervención de personal médico especializado, facilitando así una evaluación médica avanzada.

En ensayos clínicos realizados en un centro de rehabilitación de ictus en Suiza, donde participaron hablantes fluidos de cinco idiomas (coreano, inglés, francés, alemán y español), el sensor logró una precisión superior al 96 % en la clasificación de actividades. Estos hallazgos fueron publicados en Digital Medicine.

"Hemos propuesto un nuevo paradigma para el seguimiento de las secuelas de los accidentes cerebrovasculares en la vida diaria mediante la integración de sensores portátiles y tecnología de inteligencia artificial", afirmó el profesor de POSTECH Jeong Yoon-young. "Esta tecnología, que ha demostrado su alta precisión y estabilidad en varios idiomas y entornos, contribuirá significativamente al diagnóstico y al tratamiento personalizado de varios trastornos neurológicos en el futuro".

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.