Las autoridades veterinarias de la Comunidad Valenciana han confirmado la aparición de un nuevo foco de enfermedad de Newcastle en una explotación de gallinas ponedoras situada en el municipio de Terrateig, en la comarca de Vall d’Albaida. Este caso se suma a los detectados en meses anteriores en la misma zona y eleva a seis los focos registrados en España durante la presente temporada.
La granja afectada se encuentra dentro del radio de 10 kilómetros de otros focos que se notificaron el pasado mes de diciembre y cuyas restricciones sanitarias se levantaron en febrero tras considerarse controlados. El nuevo episodio ha reactivado los protocolos de vigilancia y control en la zona para evitar la propagación del virus entre explotaciones avícolas cercanas.
La sospecha inicial surgió tras detectarse una mortalidad muy baja en una de las cinco naves de la explotación, donde se alojaban alrededor de 27.000 aves de 23 semanas de edad, las más jóvenes del complejo. Esta nave está considerada como una unidad epidemiológica independiente, por lo que las medidas de erradicación se están aplicando exclusivamente en ese espacio concreto.
Las muestras recogidas por los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat Valenciana fueron enviadas al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, que actúa como laboratorio nacional de referencia para esta enfermedad en España. Allí se confirmó mediante pruebas PCR la presencia de una cepa velogénica del virus, una de las variantes más virulentas.
Las autoridades han activado varias medidas de control contempladas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687
Tras la confirmación del foco, las autoridades han activado varias medidas de control contempladas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687. Entre ellas figuran la inmovilización inmediata de la explotación desde el momento de la sospecha, la realización de una investigación epidemiológica para identificar el posible origen del contagio y el inicio del vacío sanitario en la nave afectada, con la eliminación de aves y materiales que puedan transmitir el virus en una planta autorizada.
Asimismo, se ha establecido una zona de restricción alrededor del foco. En el radio de tres kilómetros no existen granjas comerciales, mientras que entre tres y diez kilómetros se localizan 21 explotaciones avícolas que quedarán bajo vigilancia. Aunque la granja contaba con un programa de vacunación completo —con cuatro dosis administradas—, la inmunización no impidió la entrada del virus en una de las naves, si bien el resto de instalaciones se mantienen libres de la enfermedad. Las autoridades continúan investigando el origen de la infección y recomiendan reforzar la bioseguridad y la vigilancia en las granjas, especialmente para evitar el contacto con aves silvestres.
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