La variante Delta se asocia con más casos de muerte fetal y complicaciones en el embarazo

Estudios anteriores han indicado que la Covid-19 supone una amenaza para las mujeres embarazadas y los fetos. Pero, tal y como sugiere esta investigación, Delta puede ser especialmente peligrosa durante el embarazo.

Ginecóloga realizando una ecografía a una embarazada (Foto. Freepik)
14 enero 2022 | 09:45 h

Por primera vez, investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH) y del Hospital Brigham and Women's (BWH), ambos en Estados Unidos, han detectado la variante Delta en la sangre y las placentas de mujeres que tuvieron partos de niños muertos y graves complicaciones en el embarazo, lo que sugiere que esta cepa es peor que las anteriores para las mujeres embarazadas.

Estudios anteriores han indicado que la Covid-19 supone una amenaza para las mujeres embarazadas y los fetos. Pero, tal y como sugiere esta investigación, publicada en el Journal of Infectious Diseases, la variante Delta del SARS-CoV-2 puede ser especialmente peligrosa durante el embarazo.

A finales de noviembre, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) informaron de que las mujeres embarazadas con Covid-19 tenían cuatro veces más probabilidades de sufrir abortos espontáneos que las mujeres embarazadas no infectadas durante el periodo en el que la variante Delta estaba causando la mayoría de las infecciones por SARS-CoV-2 en Estados Unidos.

Al principio de la pandemia, antes de que Delta se convirtiera en la cepa dominante en los Estados Unidos, la doctora Andrea Edlow, especialista en medicina materno-fetal del MGH, y varios colegas, habían estudiado a 64 mujeres embarazadas con Covid-19 y descubrieron que ninguna tenía niveles detectables de SARS-CoV-2 en su sangre o placentas.

Pero, cuando la variante Delta se extendió por todo el país en 2021, Edlow empezó a tener sus propias sospechas. "Parecía que estábamos viendo aún más madres enfermas y un número desproporcionado de mortinatos", rememora Edlow.

Las mujeres embarazadas con Covid-19 tenían cuatro veces más probabilidades de sufrir abortos espontáneos que las mujeres embarazadas no infectadas durante el periodo en el que la variante Delta estaba causando la mayoría de las infecciones por SARS-CoV-2 en Estados Unidos

La doctora y su equipo recibieron permiso para analizar los hisopos nasales, la sangre del cordón umbilical y las placentas de tres mujeres que tuvieron Covid-19 al final de su embarazo y que no habían sido vacunadas contra el coronavirus.

Dos de los bebés nacieron muertos y el feto de un tercero experimentó dificultades y nació por cesárea urgente. Estas muestras de sangre y tejido se sometieron a la secuenciación viral en el BWH, en el laboratorio de virología traslacional dirigido por el doctor Jonathan Li.

Los resultados fueron sorprendentes para los investigadores. "Todas las madres tenían virus detectables en el torrente sanguíneo. Todas tenían altos niveles de virus detectables en sus hisopos nasales. Todas tenían placentas infectadas", dice Edlow.

Y la secuenciación viral confirmó que cada mujer estaba infectada con la variante Delta del SARS-CoV-2. "Esto fue definitivamente diferente de lo que vimos con la cepa ancestral de SARS-CoV-2 durante la primera parte de la pandemia", recuerda.

"Todas las madres tenían virus detectables en el torrente sanguíneo. Todas tenían altos niveles de virus detectables en sus hisopos nasales. Todas tenían placentas infectadas"

Li señala que, si bien se piensa que el Covid-19 es una enfermedad pulmonar, los estudios indican que, cuando el SARS-CoV-2 entra en el torrente sanguíneo (lo que se conoce como viremia), puede viajar por todo el cuerpo y causar fallos orgánicos y otras complicaciones graves.

GRAVE INFLAMACIÓN DE LA PLACENTA

"Nuestras pruebas mostraron que el virus estaba ampliamente diseminado en estos tres pacientes", dice Li. Esto parece haber provocado una grave inflamación de la placenta, que probablemente causó los mortinatos y las complicaciones. "Esto representa otro ejemplo de las manifestaciones sistémicas de Covid-19", afirma.

Se desconoce por qué la variante Delta es una mayor amenaza para el embarazo que las cepas anteriores de SARS-CoV-2, así como el posible impacto de Ómicron, la variante identificada a finales de noviembre y que ya se está convirtiendo en mayoritaria en todo el mundo.

Con todo, Edlow espera que estos hallazgos puedan ayudar a reforzar los mensajes de salud pública destinados a combatir la desinformación que lleva a las mujeres embarazadas a temer las vacunas contra el Covid-19.

Destaca que no hay pruebas de que las inyecciones aumenten el riesgo de defectos de nacimiento o de cualquier tipo de complicaciones en el embarazo. "Sin embargo, los nacimientos de niños muertos, los partos prematuros y los malos resultados neonatales se asocian a la enfermedad de Covid-19", afirma Edlow. "Si quieres hacer lo mejor para tu bebé, vacúnate", insta la doctora.

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