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El gran olvidado: "La mejora física ocurre en el tiempo que pasa después del entrenamiento"

José Ruiz, entrenador personal y CEO de Malagaentrena, recuerda en Estetic la importancia de la recuperación muscular en hombres implicados en el mundo del fitness

  • José Ruiz, entrenador personal y CEO de Malagaentrena -
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Durante años, el entrenamiento físico masculino ha estado marcado por una idea profundamente arraigada: cuanto más duro y frecuente sea el esfuerzo, mejores serán los resultados. En gimnasios, centros deportivos y redes sociales se ha consolidado un discurso que premia el sacrificio constante, la ausencia de descanso y la superación del dolor como sinónimos de progreso. Sin embargo, esta mentalidad, lejos de garantizar mejoras, se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el rendimiento y la salud de muchos hombres físicamente activos. La ciencia del ejercicio lleva tiempo señalando que la mejora real no ocurre durante el entrenamiento, sino en el periodo posterior, cuando el cuerpo tiene la oportunidad de recuperarse y adaptarse.

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“Entrenar más no siempre significa entrenar mejor”, aclara para Estetic José Ruiz, entrenador personal y CEO de Malagaentrena. Muchos hombres que acuden a consulta lo hacen frustrados por no ver resultados, arrastrar molestias constantes o sentir que su rendimiento cae pese a entrenar cada vez más. “La mayoría cree que el problema es que no se esfuerza lo suficiente, cuando en realidad lo que falla es la recuperación”.

Ruiz insiste en que la mejora física masculina no se produce mientras se levantan pesas o se completan sesiones exigentes, sino en el tiempo que sigue al entrenamiento. “La mejora física no ocurre durante el entrenamiento, sino en el tiempo que pasa después, y esto mucha gente no lo entiende”. El entrenamiento rompe el equilibrio del organismo masculino generando fatiga, microlesiones musculares y un elevado estrés del sistema nervioso. La recuperación es el proceso mediante el cual el cuerpo repara ese daño y se vuelve más fuerte. Sin ese proceso, el progreso se bloquea.

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“Entrenar más no siempre significa entrenar mejor”

¿POR QUÉ ESTO NO SE TIENE EN CUENTA?

Uno de los factores que más influyen en esta falta de recuperación es la presión social que muchos hombres sienten por no parar. “Existe la idea de que descansar es de débiles o que perder un día de entrenamiento es retroceder”. Esta creencia empuja a entrenar duro todos los días, a dormir menos de lo necesario y a ignorar las señales que el cuerpo envía. “Recuperar no es descansar por comodidad, es parte del propio entrenamiento”, subraya, recordando que el descanso también es una forma activa de mejorar el rendimiento.

El sueño ocupa un lugar central en este proceso, especialmente en hombres que entrenan con cargas altas o buscan ganar masa muscular. “El sueño es el principal regenerador fisiológico del cuerpo”. Durante las fases profundas del descanso nocturno se liberan hormonas clave para la reparación muscular y el equilibrio hormonal masculino. Dormir poco o mal, advierte, reduce la fuerza, empeora la coordinación y aumenta el riesgo de lesión. “No existe ninguna técnica de recuperación que compense un mal descanso”.

Otro error frecuente entre los hombres que entrenan es tratar todos los entrenamientos como si fueran iguales. No es lo mismo una sesión de fuerza máxima que un entrenamiento de resistencia, un trabajo de alta intensidad o un deporte de equipo con impactos constantes y alta carga mental. “Dependiendo de lo que entrenes, necesitas adaptar tu descanso”, señala. Ignorar estas diferencias provoca una acumulación de fatiga que termina manifestándose en estancamientos o lesiones.

Las señales de una mala recuperación suelen aparecer de forma progresiva y, en muchos casos, se normalizan. Ruiz menciona la fatiga persistente, la pérdida de rendimiento sin causa aparente, dolores musculares que no desaparecen, dificultades para dormir o una falta de motivación creciente. “Muchos hombres lo interpretan como falta de disciplina, cuando en realidad es el cuerpo pidiendo recuperar”, explica. Atender estas señales a tiempo, añade, puede evitar parones largos y problemas más serios.

En cuanto a técnicas como estiramientos, masajes, foam roller o baños de contraste, el entrenador aclara que pueden ser útiles, especialmente para mejorar la sensación de recuperación y reducir la rigidez muscular. Sin embargo, insiste en que no sustituyen lo esencial. “No son mágicas ni imprescindibles, pero bien usadas suman”, explica, siempre que se apoyen en una buena planificación del descanso, el sueño y la nutrición.

“Entrenar a diario exige más atención a la recuperación, no menos”

Cuando un hombre entrena todos los días o incluso varias veces al día, la recuperación debe planificarse con aún más precisión. “Entrenar a diario exige más atención a la recuperación, no menos”, afirma Ruiz. Para ello, considera fundamental entender el cuerpo, alternar intensidades y aceptar que no todas las sesiones deben ser máximas.

“Hay que saber cuándo apretar y cuándo parar”, añade, criticando la idea de que un físico trabajado sea garantía de conocimiento en entrenamiento. Desde Malagaentrena, José Ruiz asegura que el objetivo es educar a los hombres para que entiendan que el progreso real no se basa en entrenar sin descanso, sino en entrenar con inteligencia. “La recuperación no es un extra opcional: es la base que sostiene resultados duraderos, salud y rendimiento a largo plazo”, concluye.

 

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.