La medicina estética y la reproducción asistida son dos campos que en los últimos años han experimentado un auge considerable, atrayendo tanto a pacientes en busca de mejoras físicas como a quienes luchan por cumplir su sueño de ser padres. Sin embargo, la coexistencia de ambos procesos puede generar dudas: ¿es seguro someterse a tratamientos estéticos como el bótox cuando se está en medio de un tratamiento de fertilidad? Aunque la toxina botulínica es ampliamente utilizada y con fines muy diversos, desde la estética hasta la medicina, la respuesta no es tan sencilla y requiere de matices.
La ginecóloga especialista en reproducción Rebeca Beguería, conocida en redes sociales como @dra.rebecabegueria, ha abordado este tema en un vídeo compartido a través de su cuenta de Instagram. La especialista advierte que, en contextos de embarazo o búsqueda activa del mismo, conviene extremar las precauciones. “Es importante saber que el bótox no está recomendado durante un posible embarazo. Aunque no hay estudios concluyentes, se aconseja evitarlo por precaución. Consulta siempre con tu médico antes de aplicarlo”, señaló.
"Es importante saber que el bótox no está recomendado durante un posible embarazo"
El bótox, cuyo principio activo es la toxina botulínica, actúa relajando los músculos en la zona donde se inyecta, y aunque su efecto se considera local, la ausencia de estudios sobre cuánto de esa toxina podría pasar a nivel sistémico genera incertidumbre. “El problema es que no hay estudios que demuestren qué porcentaje de esa toxina pasa al cuerpo en general. Aquí es cuando, si estamos embarazadas o en un proyecto de embarazo, puede haber un cierto riesgo para el bebé”, explicó Beguería.
La especialista recordó que este producto no solo se utiliza con fines estéticos, como la eliminación de arrugas, sino también en tratamientos médicos: “Muchas lo lleváis con indicación médica. Por ejemplo, cuando sufrimos de bruxismo, que contraemos mucho la musculatura de la mandíbula, o en pacientes con migrañas fuertes”.
No obstante, el principal foco de preocupación aparece cuando la paciente se encuentra en un proceso de reproducción asistida. En este sentido, Beguería hizo una recomendación clara: “Creo que hay que ser prudentes y siempre evitar inyectar bótox cuando estamos en un proceso de reproducción asistida. Sobre todo, insisto, después de la transferencia”.
Según la ginecóloga, hay fases del tratamiento en las que podría existir cierta flexibilidad, como durante la estimulación ovárica o la preparación endometrial, pero tras la transferencia embrionaria lo más recomendable es abstenerse. “Durante la estimulación ovárica o durante la preparación endometrial podríamos ser un poquito más flexibles, pero después de la transferencia, mucho mejor que no, porque en realidad no tenemos información real de qué podría pasar”, aclaró.
"Durante la estimulación ovárica o durante la preparación endometrial podríamos ser un poquito más flexibles, pero después de la transferencia, mucho mejor que no"
Este enfoque, aunque prudente, responde a la falta de evidencia científica sólida que permita asegurar la total inocuidad de la toxina en el contexto de un embarazo. En medicina reproductiva, la prioridad es minimizar riesgos, especialmente cuando no existen datos suficientes que respalden la seguridad de un procedimiento.
El mensaje de la especialista invita a la responsabilidad y a la precaución. Aunque la toxina botulínica tiene múltiples beneficios reconocidos y se utiliza de manera segura en muchos pacientes, el consejo en situaciones de búsqueda de embarazo o reproducción asistida es claro: evitar el bótox, al menos hasta contar con más información científica al respecto. La recomendación, en definitiva, es priorizar siempre la salud y consultar con un profesional antes de tomar cualquier decisión que pueda interferir en un proceso tan delicado como el de traer una nueva vida al mundo.
*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.





