De las consultas paternalistas al empoderamiento del paciente: “Es fundamental escucharle”

En los últimos años el cambio de modelo sanitario va calando en las consultas médicas, los profesionales cada vez tienen más claro la necesidad de escuchar al paciente y trabajan en ello

Doctor y paciente mayor en consulta (Foto. Freepik)

Quizá lemas como ‘Juntos por el paciente’ no es la que más se ajusta al modelo sanitario actual. ‘Juntos con el paciente’, sí. Las personas que padecen o conviven con alguna patología, es decir, la gran parte de la sociedad, quieren participar en la toma de decisiones sobre su salud, muchos quieren ser informados de lo que les ocurre y los pasos a dar, y, principalmente, quieren ser escuchados.

La transformación del modelo sanitario lleva ocurriendo desde el siglo pasado, con ejemplos más adelantados como el anglosajón. La relación médico-paciente o profesional-paciente ya no es lo que era, aunque todavía queda mucho camino. Según una encuesta sobre la escucha activa en Enfermería de 2014 realizada en el Hospital Universitario los Arcos del Mar Menor (Murcia), el 66% de los pacientes considera los profesionales sanitarios cumplen con los objetivos de comunicación con los pacientes, pero se identifican diferentes barreras.

La falta de tiempo dedicado a las consultas, la utilización de un argot sanitario difícil de comprender o la insuficiente empatía mostrada en algunas consultas. Los pacientes sienten, principalmente aquellos con las conocidas como “patologías invisibles” (dolor, problemas de salud mental), que no se les escucha, recibiendo frases como: “es imposible que te duelan tantas partes del cuerpo”, “estás exagerando”, “es porque estás nerviosa”. Una realidad que sufren principalmente las mujeres.

Los profesionales conocen la importancia de la escucha activa, "pero a veces es difícil aterrizarlo en la práctica, reconoce el Dr. Blanco

“Escuchar a los pacientes es fundamental”, señala la Dra. Silvia López, secretaria del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). “Es esencial para entender qué le pasa, que es lo que nos cuenta y qué es lo que se calla, y así poder encontrar una solución a los conflictos y problemas que pueda tener”. Una teoría que todos los médicos conocen y que se inculca desde la Universidad, “pero que en la práctica a veces es difícil aterrizar”, reconoce el Dr. Antonio Blanco, médico internista y coordinador del Grupo de Bioética y Profesionalismo de la Sociedad Española de Medicina Interna.

RECORRIENDO EL CAMBIO DE MODELO

La escucha al paciente es la base de la entrevista clínica, el primer paso para conseguir un diagnóstico y comenzar con un abordaje. Como señala una guía publicada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), es importante contar con herramientas para interpretar lo que dice el paciente, ser empático y aprender a no caer en la hostilidad y la irritabilidad, pero sobre todo, “reconocer que ‘no sabemos’ lo que le ocurre al paciente, y vencer la tentación de negarlo o encubrirlo con soluciones ‘rutinarias’”. Este último punto es el que a algunos profesionales puede costarle más.

“La relación médico-paciente es desigual, asimétrica. El primero es el que tiene el dominio por su formación, y el que tiene que facilitar, cuanto pueda, la comunicación, generando un estado de confianza y de empatía para que el paciente pueda explicarse”, manifiesta la Dra. López. Esto no siempre es sencillo, ni los profesionales ni los usuarios cuentan siempre con una capacidad óptima de comunicación, pero es importante que los primeros tengan una actitud proactiva: no respondan a la hostilidad con hostilidad, sino con cordialidad.

La escucha "facilita la adherencia a los tratamientos, genera planes de cuidados, nos permite educarlos en su enfermedad y ayudarles”, indica la Dra. López

La escucha es esencial en un modelo que ha cambiado completamente. “No contamos con la relación clásica en la que el paciente tenía relación con un solo médico. Ahora nos encontramos con pacientes que pasan por distintos especialistas, distintos profesionales y distintas atenciones”, indica el Dr. Blanco. En este nuevo clima, “es fundamental ver qué tiene que decir el paciente sobre las distintas consultas, y ver también qué hay más allá de su patología, para poder hacer un abordaje integral que mejore su calidad de vida”, añade.

La escucha y la entrevista clínica son terapéuticas por sí mismas, coincide la Dra. López. “Simplemente poder escuchar lo que le pasa a alguien mejora y da por sí mismo una forma de tratamiento. Facilita la adherencia a los tratamientos, genera planes de cuidados, nos permite educarlos en su enfermedad y ayudarles”. Algo que en definitiva lleva al actual agente presente en el sistema sanitario: el paciente empoderado y experto en su patología.

Para llegar a este punto, ambos expertos coinciden que es necesario ir desarrollando las habilidades, aprenderlas y ponerlas en práctica. No es algo sencillo para todos los profesionales, y no siempre los pacientes se encontrarán con un médico o un enfermero que les trate con una escucha activa llena de empatía y de lenguaje sencillo, pero poco a poco se va avanzando. “Todos los profesionales somos conscientes de la importancia de la escucha. El problema a veces es llevarlo a la práctica y lidiar con conflictos, tomas de decisiones complicadas o reconocer que no sabemos lo que ocurre”, admite el Dr. Blanco. “El nuevo modelo y la escucha al paciente es algo positivo por lo que todos apostamos para mejorar la atención de nuestro pacientes”, concluye.

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