Retiniza tu piel: sigue estos consejos para incorporar el retinol a tu rutina

El retinol es un agente que podría causar irritaciones y para que nuestra piel se acostumbre a él, debemos introducirlo poco a poco

Mujer aplicándose retinol (Foto. Belén Acero)
Mujer aplicándose retinol (Foto. Belén Acero)
Verónica Serrano
12 julio 2023 | 10:00 h

Todas las personas a las que nos preocupa nuestra imagen permanecemos pendientes de las novedades que puedan aparecer en el mundo de la cosmética. Buscamos nuevas fórmulas todavía más eficaces para combatir los problemas o imperfecciones que más nos preocupan, pero al mismo tiempo, hay unos viejos conocidos a los que nunca podremos decir adiós. Este es el caso del retinol.

Este producto es altamente eficaz y casi insustituible porque trabaja todas las capas de la piel. Belén Acero, especialista en dermofarmacia y nutrición, explica que “está científicamente comprobado que la acción del retinol interviene tanto en la superficie de la piel -también llamada epidermis- como en profundidad -la dermis- para combatir los distintos signos del envejecimiento cutáneo”.

Lo que sí es cierto es que muchas personas temen integrarlo en su rutina por lo que la farmacéutica dice que es un mito: su supuesta acción irritante. Así que para despejar todas las dudas, la experta nos habla de todas sus propiedades y mejores indicaciones.

RETINOL Y PIEL

El retinol es un derivado de la vitamina A que tiene múltiples efectos positivos sobre la piel: actúa contra el envejecimiento aliviando las líneas de expresión y las arrugas, despigmenta las manchas unificando el tono, favorece la síntesis de colágeno, ofrece una acción antioxidante, mejora los poros dilatados y protege frente a los daños de los radicales libres, que son los causantes del envejecimiento prematuro.

Las sustancias fotosensibilizantes pueden generar reacciones cutáneas cuando entran en contacto con la radiación solar

Los especialistas recomiendan utilizarlo de noche para aprovechar la renovación celular que se produce durante el descanso nocturno porque, además, es un producto fotosensible (que no fotosensibilizante) que pierde su funcionalidad si recibe la luz del sol. De hecho, no se debería comenzar un tratamiento con retinol en verano para que la irritación no dañe la piel y genere manchas postinflamatorias en los tejidos.

¿CÓMO INCORPORARLO EN NUESTRA RUTINA?

Siempre que se sigan los pasos de la manera apropiada, la incorporación del retinol a nuestra rutina de skincare no tiene por qué generarnos problemas. Lo que sí es cierto es que nuestra piel debe pasar por un proceso de ‘retinización’ para que se acostumbre a este principio activo, que suele ser un periodo de entre 4 a 6 semanas y en los que podemos notar sequedad, irritación, enrojecimiento o descamación.

La clave está en introducirlo poco a poco para evitar todos esos síntomas:

- Aplica el retinolsiempre por la noche para evitar que la radiación solar lo degrade.

- Comienza con productos de concentración baja de retinol para que tengan un efecto suave sobre la piel.

- Aplícalo sobre el rostro limpio y seco. Deberás esperar un tiempo para que se absorba por completo y así aprovechar toda su eficacia.  

- Incorpóralo de forma progresiva: la primera semana utilízalo solo dos noches no consecutivas, las siguientes dos semanas (y según el estado de tu piel) aplícalo 3 noches por semana; en la cuarta semana podrás aplicarlo cuatro noches, es decir, un día sí y otro no; y, por último, en la quinta y sexta semana ya podrás usarlo todas las noches. Esto hará que tu piel quede retinizada y puedas ir aumentando su concentración.

Para evitar una posible acción irritante, hay que incorporar el retinol de forma paulatina

- Utiliza protección solar a diario y reaplícala cada dos horas. Apuesta por factores altos (preferiblemente 50+) para evitar reacciones adversas. ¡Este paso es muy importante!

- Multiplica la hidratación y protección de la piel con activos que tengan una función barrera, es decir, que refuercen la barrera cutánea para evitar la pérdida de agua transepidérmica y, con ello, la deshidratación. Puedes apostar por cremas faciales ricas en ceramidas, niacinamida o ácido hialurónico de distintos pesos moleculares.

- No combines el retinol con otros activos irritantes, como pueden ser los alfahidroxiácidos, como el ácido glicólico, azelaico, cítrico o mandélico; o el ácido salicílico. ¿La razón? Tienen una acción exfoliante sobre la piel, así que podemos alterarla y causar irritación, enrojecimiento, sequedad y descamación.

- Si en algún momento dejas de usar retinol en tu rutina y luego vuelves a introducirlo, deberás pasar por el mismo proceso para retinizar la piel.

- Para mejorar la tolerancia del retinol, la farmacéutica recomienda utilizar mascarillas faciales ricas en principios activos hidratantes, reparadores y calmantes, como el aloe vera, el extracto de pepino o la centella asiática.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
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