Neuralgia postherpética, la principal complicación del herpes zóster

El herpes zóster supone el 16% de los más de 134 millones de euros que suponen en costes para el SNS cuatro enfermedades que son prevenibles mediante la vacunación.

Médico y paciente (Foto. Freepik)
6 octubre 2021 | 17:45 h

La neuralgia postherpética es la complicación más habitual del herpes zóster, enfermedad prevenible mediante la vacunación. Se trata de un trastorno que afecta a las fibras nerviosas y la piel, causando dolor urente y que permanece mucho tiempo después de que el sarpullido y/o ampollas provocadas por el herpes zóster hayan desaparecido.

El virus varicela-zóster (VVZ) pertenece a la familia Herpesviridae. Causa dos entidades clínicas diferentes, varicela y HZ. La varicela es la infección primaria y sucede como resultado de la exposición de un sujeto susceptible al VVZ. Este virus persiste de forma latente en los ganglios de las raíces nerviosas sensoriales dorsales o craneales. La reactivación de este virus da lugar al HZ.

A pesar de que nos encontramos ante una enfermedad que reporta una baja tasa de mortalidad, se erige como una importante carga para la sociedad. De acuerdo a los datos aportados por el estudio “Carga económica directa de enfermedades prevenibles por vacunación en el adulto mayor en España”, cuatro enfermedades prevenibles mediante vacunación suponen un coste solo en consultas de Atención Primaria, hospitalizaciones e interconsultas de más de 134 millones de euros al Sistema Nacional de Salud (SNS). El herpes zóster supone el 16% de ese coste que completan la enfermedad neumocócica (44%), la gripe (40%) y la tosferina (0,1%, aunque los expertos alertan de que está infradiagnosticada).

A nivel europeo, la incidencia anual de HZ en la población general se sitúa entre 2 y 4,6 cada 1000 personas por año, aumentando con la edad y está asociada a situaciones que afectan a la inmunidad celular, como son enfermedades autoinmunes, neoplasias, tratamientos inmunosupresores o determinadas enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o el asma. La incidencia del herpes zoster en la población general española se sitúa entre 3 y 5 casos por cada 1.000 habitantes y año, cifra que se multiplica por seis en las personas que padecen una hemopatía maligna (31 casos por 1.000 personas/año), hasta llegar a los 160 casos por 1.000 habitantes/año en pacientes que se han sometido a un trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH).

En un tercio de los casos, la infección evoluciona en una neuralgia postherpética, que puede llegar a ser muy dolorosa, prolongada en el tiempo y difícil de tratar, generando mucho temor en los pacientes debido al sufrimiento que les ocasiona

En un tercio de los casos, la infección evoluciona en una neuralgia postherpética, que puede llegar a ser muy dolorosa, prolongada en el tiempo y difícil de tratar, generando mucho temor en los pacientes debido al sufrimiento que les ocasiona.

El herpes zósters más frecuente en mujeres, siendo el sexo un factor de riesgo independiente asociado con la aparición del HZ. Existen dudas sobre si la historia familiar de HZ, el estrés psicológico, la depresión o los traumatismos previos en la zona de aparición de las lesiones pudieran estar asociadas con un mayor riesgo de HZ. Más del 90% de las personas adultas se han infectado con VVZ y, por lo tanto, pueden desarrollar HZ. Se estima que el riesgo de HZ es de alrededor del 30% a lo largo de la vida, pudiendo llegar al 50% en las personas con 85 años o más.

La vacunación se erige como una herramienta fundamental. El pasado mes de marzo la Comisión de Salud Pública aprobaba por unanimidad un documento con recomendaciones de vacunación frente al herpes zóster. A través de este se recomendaba la inmunización en el caso de personas inmunodeprimidas al comprobarse que reduce de forma significativa la incidencia de esta enfermedad. A pesar de los beneficios demostrados de la vacunación a través de la creciente evidencia científica, nos encontramos ante un asunto que todavía debe ser abordado de forma oficial por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

En España, actualmente, existen dos vacunas autorizadas frente al herpes zóster (HZ), pero no se recomienda la vacunación ni en la infancia ni en adultos sanos de acuerdo a la información recogida por el Ministerio de Sanidad. Si se recomienda en los casos de personas inmunodeprimidas: trasplantados precursores hematopoyéticos, trasplantados de órgano sólido o en espera del mismo, personas con VIH y aquellas con tratamiento con fármacos anti-Jak.

Según ha podido saber ConSalud.es, algunas comunidades autónomas han comenzado a adelantarse y estar preparadas una vez la aprobación sea definitiva como es el caso de la Comunidad de Madrid que ha iniciado la compra de la vacuna para inmunodeprimidos con el objetivo de poder empezar a administrarla “antes de final de año”.

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