La nueva prórroga presupuestaria de Montoro frena las inversiones en Sanidad

Según indica la Ley General Presupuestaria, este aplazamiento hará que las cuentas del Ministerio de Sanidad se adapten a los presupuestos en vigor y no se puedan emprender nuevas inversiones.

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, y Ana Pastor, presidenta del Congreso, durante la presentación de los PGE de 2017.

La tensión política e institucional entre el Gobierno español y la Generalitat de Cataluña ha perjudicado a la previsión del Ejecutivo de presentar oficialmente los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018. Este mismo martes, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha declarado que al no tener seguridad en los apoyos pospondrá la presentación de las cuentas algunas semanas más.

Según los plazos previstos por ley, la fecha máxima para que el Gobierno lleve los PGE al Congreso es este sábado 30 de septiembre. Por ello, ante la imposibilidad de que esto ocurra, no cabe otra opción que prorrogar los presupuestos vigentes del 2017 hasta que consideren el momento idóneo y vean asegurado el respaldo de la mayoría de partidos políticos. Así lo indica el artículo 38 de la Ley General Presupuestaria, que apunta esta prórroga “hasta la aprobación y publicación de los nuevos”.

Tomando como ejemplo los PGE de 2017, los de 2018 no entrarán en vigor al menos hasta mediados de enero ya que los trámites para su aprobación tardan entre 3 y 4 meses

De esta manera, tal y como está fijado en esta norma legislativa, la estructura del presupuesto del Ministerio de Sanidad “se adaptará” a la organización administrativa en vigor “sin alteración de la cuantía total”. No obstante, asegura que este aplazamiento de las cuentas “no afectará” a los créditos para pagos de programas y actuaciones que terminen en el ejercicio de 2017.

Pese a que la previsión del Gobierno dirigido por Mariano Rajoy es posponerlo sólo unas semanas, esta prórroga implica reconducir las partidas de gasto que han sido aprobadas para este año y, lo más relevante, es que no se podrán emprender momentáneamente nuevas iniciativas. Así, por ejemplo, quedan paralizadas también las nuevas inversiones en Sanidad, dejando en vilo algunas de las que ya tenían aseguradas un hueco en los PGE de 2018.

TRÁMITE PARLAMENTARIO

Como muy temprano, las cuentas de 2018 entrarán en vigor durante el próximo mes de enero. Y es que, una vez sean aprobadas en el Consejo de Ministros, el proyecto de PGE deberá registrarse en el Congreso de los Diputados, donde deberá pasar por varios trámites: superación de enmiendas a la totalidad y parciales, exposición de las cuentas de cada ministerio, aprobación de cada una de ellas y su correspondiente envío al Senado, donde también deberá superar trámites parecidos.

Tomando como ejemplo los PGE de 2017, el debate y aprobación de las cuentas tardaría entre 3 y 4 meses. Y es que, fue el 31 de marzo cuando el ministro de Hacienda los presentó tras aprobarlo el Consejo de Ministros; el 4 de abril cuando llegaron al Congreso; el 26 de junio cuando los aprobó el Senado; y, finalmente, el 28 de junio cuando se publicaron en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

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