China comienza a vacunar a miles de ciudadanos antes de la finalización de los ensayos

Uno de sus candidatos a vacuna podría estar completamente listo para el mes de noviembre y ya se ha empezado a probar entre la población, sin efectos secundarios y generando protección, según las autoridades.

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CS
16 septiembre 2020 | 12:10 h

China ha comenzado a vacunar a decenas de miles de ciudadanos con vacunas experimentales contra la Covid-19. Un paso que ha despertado el interés y preocupación de la comunidad científica internacional ante las dudas en materia de seguridad que supone el hecho de que no se hayan completado todas las pruebas del proceso.

El gobierno chino puso en marcha el pasado mes de julio un programa de emergencia de vacunación ofreciendo tres inyecciones experimentales de los candidatos a vacuna desarrollado por el gigante farmacéutico estatal China National Pharmaceutical Group (Sinopharm) y Sinovac Biotech. Un cuarto candidato a vacuna, desarrollado por CanSino Biologics fue aprobado para su uso en el ejército chino el pasado mes de junio.

Con el objetivo de proteger a los trabajadores esenciales y reducir la probabilidad de un resurgimiento del virus, estas vacunas están captando la atención en la lucha global de los gobiernos para asegurar los suministros de aquella vacuna o vacunas que finalmente resulten ser efectivas y seguras lo que podría cambiar la imagen con la que ha sido percibida China desde el inicio de la pandemia en el interior de sus fronteras.

Pekín no ha tardado en hacer públicos los datos oficiales relacionados con estas pruebas informando de la selección de grupos específicos para su inoculación entre los que se encuentran profesionales sanitarios, del transporte o aquellos que trabajan con alimentos.

China National Biotec Group (CNBG), unidad de Sinopharm que desarrolla dos de las vacunas de uso de emergencia y Sinovac han confirmado que decenas de miles de personas han sido inoculadas. CNBG ha afirmado que se ha procedido a la administración de cientos de miles de dosis de una de su vacuna que requiere de entre dos y tres inyecciones para ser inoculada en su totalidad.

Las autoridades chinas han adoptado un enfoque de transparencia sobre todos y cada uno de los pasos que están dando en este camino con el objetivo de respaldar sus vacunas experimentales y fomentar el apoyo. Motivo por el que entre los primeros que han sido vacunados se encontraban los directores ejecutivos de Sinovac y Sinopharm y los principales responsables de investigación del ejército chino.

“Hasta la fecha, entre las personas que han sido vacunas, nadie ha padecido la enfermedad”

Tal y como recogen desde Reuters la principal experta en bioseguridad del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) Guizhen Wu, ha revelado que fue vacunada con uno de los candidatos a vacuna experimentales el pasado mes de abril.

“Hasta la fecha, entre las personas que han sido vacunas, nadie ha padecido la enfermedad”, ha explicado en la televisión estatal china Wu. “Hasta el momento el esquema de vacunación funciona muy bien y no se han producido efectos secundarios”.

Unas declaraciones que se enmarcan en la línea general de las palabras emitidas la pasada semana por CNBG que informaba de que, ninguna de las personas que habían viajado a países y regiones y alto riesgo, se había infectado.

UNA ESTRATEGIA CUESTIONADA

Pero la estrategia adoptada por China va en contra de la mantenida por muchos de los países occidentales donde los expertos han advertido contra la autorización del uso de emergencia de vacunas que no han completado todas las fases de prueba. Califican decisiones como la de China de irresponsables al no comprender los posibles efectos a largo plazo o efectos secundarios.

Es imposible valorar la eficacia de un candidato a vacuna sin un grupo de control estándar enmarcado en un ensayo clínico

En este sentido Anna Durbin, investigadora de vacunas de la Universidad Johns Hopkins, ha descrito el programa de emergencia de vacunación de China como “muy problemático”, asegurando que es imposible valorar la eficacia de un candidato a vacuna sin un grupo de control estándar enmarcado en un ensayo clínico.

“Estás vacunando a la gente y no sabes si eso les protegerá”, critica Durbin en Reuters. Uno de los principales problemas es que este programa podría generar una falsa sensación de seguridad entre la población que podría dejar de utilizar otras medidas de seguridad y protección frente a la Covid-19.

La importancia de la seguridad de las vacunas quedó demostrada hace unos días cuando AstraZeneca detuvo sus ensayos ya en etapas muy avanzadas tras la aparición de efectos secundarios en uno de los voluntarios. El proceso ha sido reanudado tras recibir luz verde por parte de los organismos de control.

Rusia es uno de los pocos países que autoriza el uso de una vacuna experimental. La suya propia denomina “Sputnik V” y que es obligatoria en grupos como los profesionales sanitarios o los profesores. India se encuentra barajando la posibilidad de autorizar el uso de una vacuna de emergencia en grupos de riesgo como los ancianos.

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