El papel de la cuarta dosis de la vacuna en la nueva ola de la pandemia que azota a Israel

Nueva evidencia sugiere que una cuarta dosis del suero se ha asociado con una protección “significativa” frente a la necesidad de emplear ventilación mecánica y el riesgo de muerte.

Vial de la vacuna contra la Covid 19. (Foto. Comunidad Valenciana Pool)

La necesidad o no de una cuarta dosis de la vacuna contra la Covid-19 continúa generando intensos debates. Recientemente la ministra de Sanidad, Carolina Darias, confirmaba que probablemente en otoño será necesaria para toda la población. Una decisión supeditada en gran medida a la autorización de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) de nuevas vacunas adaptadas a las variantes dominantes del SARS-CoV-2. A esta compleja ecuación se suma la escasa evidencia científica con la que se cuenta sobre los beneficios de la inoculación de una cuarta dosis o segunda dosis de refuerzo.

En este sentido, la mayor parte de la evidencia procede de Israel. El país, pionero en la administración de dosis desde el inicio de las campañas globales de vacunación masiva, autorizaba a principios del pasado mes de enero la inoculación de una cuarta dosis en mayores de 60 años y profesionales sanitarios. La vacuna empleada es la desarrollada por Pfizer y BioNTech.

La aprobación de la cuarta dosis de la vacuna se fundamentó en la disminución de la inmunidad con el paso del tiempo y al aumento de la incidencia del virus como consecuencia de la variante Ómicron (B.1.1.529, detectada originalmente en Sudáfrica)

De acuerdo con los datos hechos públicos por las autoridades sanitarias israelíes la inoculación de un segundo refuerzo, al menos cuatro meses después del primero, “restaura los niveles de anticuerpos sin generar nuevos problemas de seguridad”, según informa la EMA. El problema reside en que esta protección disminuiría rápidamente.

Esta es la principal conclusión del estudio liderado por el Centro de Investigación e Innovación Kahn Sagol Maccabi de Tel Aviv. Este trabajo indica que la protección contra la infección y la enfermedad grave mediada por la cuarta dosis era mayor durante las tres semanas posteriores a la inoculación del segundo refuerzo. En este periodo alcanzó el pico máximo de protección (65,1%), disminuyendo en la décima semana hasta el 22%.

De acuerdo con los datos hechos públicos por las autoridades sanitarias israelíes la inoculación de un segundo refuerzo, al menos cuatro meses después del primero, “restaura los niveles de anticuerpos sin generar nuevos problemas de seguridad”

Un reciente estudio cuyos resultados han sido publicados en Clinical Infectious Diseases revela que entre los pacientes hospitalizados con Covid-19 grave o crítico, la reciente administración de una cuarta dosis del suero se ha asociado con una protección “significativa” frente a la necesidad de emplear ventilación mecánica y el riesgo de muerte, en comparación con los pacientes que únicamente habían recibido tres dosis.

EFECTO DE LA CUARTA DOSIS EN ISRAEL

El pasado 20 de junio el Ministerio de Salud de Israel notificaba más de 10.000 nuevos casos de Covid-19 en las últimas 24 horas. Un dato que ha encendido las alarmas ya que no se superaba esta barrera desde principios del pasado mes de abril.

Este aumento de los casos ha obligado al Ministerio de Sanidad a ordenar a los hospitales a la reapertura de las salas especiales para atender a los pacientes con Covid-19. Una decisión que no se adoptaba desde hace meses.

Además, el pasado 14 de junio se recomendaba la utilización de las mascarillas en interiores con el objetivo de reducir los nuevos casos y proteger a los adultos mayores y grupos poblacionales de mayor riesgo. “Queremos mantener la rutina de vida diaria, pero también mantenernos sanos”, declaraba el Ministerio.

Si analizamos la fotografía epidemiológica del país vemos que la tasa de infección se sitúa en el 1,28%, con una tasa de positividad de las pruebas en las últimas 24 horas del 35,26%.

"Actualmente no se recomienda una quinta dosis adicional de la vacuna contra la Covid-19". Sin embargo "se ha decidido continuar la discusión sobre este tema más adelante a la luz de las tasas de infección"

Las cifras de vacunación hasta la fecha son las siguientes:

  • Una dosis: 6.711.374 personas.
  • Dos dosis: 6.143.670 personas.
  • Tres dosis: 4.498.089 personas.
  • Cuarta dosis: 821.781 personas.

En las últimas 24 horas se han confirmado 10.785 nuevas infecciones con 52.096 casos activos. Hay 696 personas hospitalizadas de las que 190 se encuentran graves, con 37 críticos. En los últimos siete días ha aumentado un 121,9% la cifra de pacientes graves. En cuanto a las muertes se han registrado 15 en las últimas 24 horas, con un incremento del 36,4% en los últimos siete días.

El 8 de junio el Comité Asesor de Control de Epidemias (ACEC, por sus siglas en inglés) exponía que “actualmente no se recomienda una quinta dosis adicional de la vacuna contra la Covid-19”. Sin embargo “se ha decidido continuar la discusión sobre este tema más adelante a la luz de las tasas de infección. es importante que las personas elegibles para la vacunación con la cuarta dosis de la vacuna y que aún no hayan sido vacunadas completen la pauta”.

Organismos como la EMA o el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) han rechazado la vacunación continuada de personas jóvenes y sanas. Recordemos que las vacunas que se inoculan en la actualidad en todo el mundo están desarrolladas en base a la cepa originalidentificada a finales de diciembre de 2019 en Wuhan (China).

En base a la experiencia de Israel, la cuarta dosis estaría justificada en los grupos de mayor edad y riesgo, pero no entre las poblaciones más jóvenes y sanas. No al menos hasta que se cuente con vacunas que sean eficaces contra las variantes dominantes o que, en el mejor de los casos, fuesen esterilizantes y evitasen la infección.

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